Súper Plátano = Súper Alimento
Dr. Acevedo • 11 de octubre de 2021
Beneficios de los plátanos de Canarias
Bueno primero que todo, me he animado a escribir este artículo en apoyo al pueblo de la isla de la Palma del archipiélago Canario que en estos momentos, debido a la erupción del volcán ha arrasado más de 60 hectáreas de cultivo de estos, pero los demás agricultores de esta súper fruta, están teniendo algún que otro inconveniente para vender su producto, incluso se los están devolviendo porque en la cáscara o piel del plátano aparecen con alguna que otra manchita por el roce de alguna ceniza volcánica, que para la fruta en si no conlleva ningún problema, más que su aspecto estético.
Mi apoyo desde Vigo, Galicia para el pueblo de la Palma.
Como muchos de vosotros ya sabéis, el plátano es una de las frutas más recomendadas en nuestra consulta, con el trabajamos en diversas dietas para ajustar algún que otro desarreglo metabólico – orgánico e incluso en las de limpiezas con nuestra técnica de zumoterapia.
Pues os quiero contar algunos de los múltiples beneficios que nos aporta el plátano para nuestra salud y bienestar.
Pero antes que nada es necesario saber que el plátano aporta azucares simples como la sacarosa, glucosa y dextrosa de manera natural, convirtiéndolo en una excelente fuente de energía (muchos deportistas lo saben). No quedándose corto nos aporta una gran cantidad de vitaminas, minerales y fibra (yo recomiendo muchas veces comer los hilillos pegado en el interior de la cáscara ya que, aporta vitamina B6, antioxidantes y más fibra).
Veamos que nos aporta, pues en un trozo de plátano podremos obtener 27 gramos de carbohidratos, 1 gramo de proteína y 3 gramos de fibra dietética. En unos 100 grs de plátano: obtendremos 23 mcg de vitamina B6 (ideal para nuestras neuronas) y 10 mg de vitamina C (ideal para nuestro sistema inmune), también contiene 422 mg de potasio (ideal para los deportistas y senderistas), 26 mg de fósforo (más para el cerebro) y 31,9 mg de magnesio (más para el musculo y el cerebro y estar relajados, tranquilos).
Pues con todo esta voy a enumeraros sus bendiciones:
1. Ayuda al estreñimiento (por su fibra y el magnesio)
2. Rico en prebióticos (rico en fructoligosacaridos)
3. Es cardiosaludable (por su potasio y antioxidantes. Puede reducir el riesgo de infartos hasta en un 40 %, según las investigaciones de la revista The New England Journal of Medicine)
4. Evita la anemia porque favorece la formación de glóbulos rojos y blancos. (Esto se debe a su alto contenido en hierro que estimula la producción de hemoglobina en la sangre)
5. Regula el nivel de colesterol gracias a su gran contenido en fibra soluble.
6. Reduce la tensión arterial gracias a su alto contenido en potasio y su bajo contenido en sodio.
7. Súper energético (por su composición en azucares simples y potasio)
8. Nos ayuda a eliminar los líquidos retenidos (debido a su gran cantidad de potasio y baja en sodio es ideal para esta bomba en nuestras células obligándolas a sacar el exceso y no retener líquidos) Útil en nefritis y urolitiasis (cálculos renales).
9. Excelente como alcalinizador orgánico (por su pH alcalino nos ayuda con la acidez gástrica, la acidosis sanguínea y además mantiene las reservas alcalinas en nuestro organismo)
10. Súper felicidad ( debido a su alto contenido en L-Triptófano y potasio, nos ayuda a que tengamos más hormona de la felicidad llamada serotonina y que estos niveles estén adecuadamente en nuestro cerebro)
11. Súper antioxidante ( según su capacidad de absorbencia de radicales libres, ORAC: más 800 unidades de antioxidantes, son capaces de ayudar a nuestras células a mantenerse más jóvenes y saludables)
12. Cuerpo fitness (todo lo contrario que se piensa el plátano no engorda, por el contrario nos ayuda ya que, mantiene en buen estado de salud ciertas bacterias que en las personas obesas están desequilibradas y por su fibra nos ayuda a eliminar mejor las grasas en las heces)
13. Ayuda a dejar de fumar. Por su alto contenido en vitamina B6, así como potasio y magnesio ayuda al organismo a recuperarse de los efectos de quitarle la nicotina.
14. No está contraindicado para los diabéticos: ya que los azúcares del plátano se absorben lentamente, sin provocar una subida rápida de los niveles de glucosa en sangre.
15. Regula la función intestinal. En primer lugar es astringente y por tanto apropiado si hay diarrea.
16. Evita las náuseas por la mañana, ya que mantiene alto el nivel de azúcar en la sangre.
17. Está indicado en caso de úlceras porque reduce la irritación al cubrir con una capa las paredes del estómago.
18. El plátano previene el cáncer de colon. Esto es debido a que la fermentación de la microbiota intestinal produce el ácido butírico y el ácido propiónico. No es una fruta anticáncer, porque no existe un alimento anticáncer en particular, si no que sería un conjunto de alimentos con diferentes nutrientes que nos ayudarían a ello.
19. En procesos reumáticos, artritis y gota. Nos ayuda, junto con una dieta de orientación vegana, a eliminar el exceso de ácidos retenidos en el organismo.
20. Ayuda a nuestros ojos y a nuestra visión nocturna, por su contenido en vitamina A.
21. En la piel tiene sus beneficios, mantenernos más lozanos, nuestra piel más tersa y sana por más tiempo. (por su contenido en magnesio, que ayuda a aumentar los niveles de colágeno. Ideal para personas con acné, arrugas o piel seca)
Curiosidades plataneras :)
• En las Islas Canarias se producen cerca de 400.000 toneladas anuales de plátano, cantidad que representa entre el 50% y el 60% de la producción total en la Unión Europea.
• El plátano de Canarias permanece en la planta 3 meses más que otros frutos similares cultivados en países tropicales. Por este motivo, posee un mayor grado de madurez, sabor y aroma.
• Los plátanos rajados son los que más en su punto se encuentran.
• El plátano puede ayudarte a reducir la hinchazón y la irritación tras una picadura de mosquito. Prueba frotar el área afectada con la parte interior de la cáscara.
• Los plátanos se ponen negros si se guardan en la nevera. Una de sus enzimas reacciona ante el frío y forma sustancias de color marrón.
• Los veganos utilizamos el plátano como espesante y emulgente a la hora de hacer postres con harinas de cereales, tipo galletas, bizcochos y demás.
* Es excelente para hacer fruta deshidratada y conservar plátano durante mucho tiempo, sirve como snack, o para agregarle a postres en trozos.
Coméntame si sabes algún beneficio más o como los utilizas... te leemos !!!

Pasamos gran parte de nuestra vida en espacios cerrados, frente a pantallas y alejados de los ritmos naturales. Sin embargo, el organismo humano evolucionó en contacto permanente con la naturaleza. La ciencia moderna está confirmando algo que intuitivamente ya sabíamos: el contacto con entornos naturales tiene efectos reales sobre la salud física y mental. Diversos estudios en medicina ambiental muestran que pasar tiempo en espacios verdes reduce los niveles de cortisol, mejora la presión arterial y disminuye marcadores inflamatorios. Investigaciones realizadas en Japón sobre el shinrin-yoku o “baño de bosque” han demostrado mejoras en la actividad del sistema nervioso parasimpático y en la función inmunitaria tras caminar en entornos naturales. Además, la exposición a luz solar natural ayuda a regular ritmos circadianos, mejorar la síntesis de vitamina D y estabilizar neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo. Desde una perspectiva integrativa, la naturaleza no se entiende solo como un lugar agradable, sino como un regulador biológico. Claves prácticas Caminar regularmente en espacios naturales. Exponerse a luz natural por la mañana. Reducir tiempo de pantalla cuando sea posible. Practicar momentos de atención plena en la naturaleza. El cuerpo humano todavía reconoce los ritmos naturales aunque hayamos aprendido a ignorarlos. Reflexión A veces el sistema nervioso no necesita más estimulación. Necesita árboles, silencio y aire libre.

El Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja celebra una de las mayores redes humanitarias del mundo. Millones de voluntarios dedican tiempo y esfuerzo a ayudar a personas en situaciones de vulnerabilidad. Más allá de su impacto social, la ciencia está descubriendo algo sorprendente: la solidaridad también tiene efectos positivos en la salud de quien ayuda. Durante mucho tiempo se pensó que el altruismo era únicamente un comportamiento moral o cultural. Sin embargo, estudios recientes en neurociencia y psicología han demostrado que los actos de ayuda activan regiones cerebrales asociadas con el bienestar y la recompensa. Investigaciones publicadas en Nature Human Behaviour muestran que cuando una persona realiza actos altruistas se activan circuitos cerebrales relacionados con la dopamina y la oxitocina. Estas sustancias no solo generan sensación de bienestar, sino que también influyen en el sistema inmunitario y en la regulación del estrés. En paralelo, estudios epidemiológicos han encontrado que las personas que participan regularmente en actividades de voluntariado presentan menores niveles de depresión, mejor salud cardiovascular y mayor longevidad. Desde la medicina integrativa, estos hallazgos refuerzan una idea fundamental: la salud humana no es solo biológica, también es relacional. La conexión social, el apoyo mutuo y el sentido de pertenencia son factores protectores poderosos para el bienestar físico y emocional. En un mundo donde el aislamiento social se ha convertido en un problema creciente, recuperar espacios de cooperación y solidaridad puede convertirse en una auténtica medicina comunitaria. Claves prácticas Participar en actividades de voluntariado o apoyo comunitario. Cultivar relaciones sociales significativas. Practicar pequeños actos de generosidad cotidiana. Reconocer el valor emocional de ayudar a otros. La solidaridad no solo transforma comunidades; también transforma a quienes participan en ella. Reflexión final En ocasiones buscamos la salud en dietas, suplementos o tratamientos complejos. Pero a veces una parte esencial del bienestar humano aparece cuando recordamos que estamos profundamente conectados con los demás. Dr. Acevedo.

Cada Día Internacional de los Trabajadores nos recuerda la importancia del trabajo en nuestras vidas. Sin embargo, en las últimas décadas ha surgido una paradoja: mientras la tecnología prometía hacernos la vida más fácil, muchas personas sienten hoy más agotamiento, estrés y desconexión con su propio cuerpo que nunca. La medicina moderna está empezando a reconocer un fenómeno creciente: el desgaste fisiológico asociado al estrés laboral crónico. El trabajo no solo implica actividad física o mental; también activa sistemas biológicos profundos. Cuando una persona vive bajo presión constante —plazos, hiperconectividad digital, falta de descanso— el organismo mantiene activado el sistema nervioso simpático, el mismo que se activa ante una amenaza. Este estado prolongado aumenta la liberación de cortisol y adrenalina. A corto plazo permite rendir más, pero a largo plazo puede alterar el sistema inmunitario, favorecer la inflamación y aumentar el riesgo de trastornos cardiovasculares. Investigaciones publicadas en The Lancet y Occupational & Environmental Medicine han demostrado que jornadas laborales prolongadas se asocian con mayor riesgo de enfermedad cardíaca y trastornos metabólicos. Desde una perspectiva de medicina integrativa, el problema no es el trabajo en sí, sino la pérdida de equilibrio entre actividad y recuperación. El organismo humano está diseñado para alternar esfuerzo con descanso, concentración con relajación. Además, el sentido que atribuimos al trabajo también influye en la salud. Diversos estudios en psicología de la salud muestran que las personas que perciben su trabajo como significativo presentan niveles más bajos de estrés fisiológico y mayor bienestar general. Claves prácticas Introducir pausas breves cada 90 minutos de trabajo. Mantener movimiento físico regular durante el día. Establecer límites claros en el uso de tecnología fuera del horario laboral. Priorizar el descanso nocturno y la recuperación mental. Trabajar es una parte fundamental de la vida, pero la salud no debería ser el precio a pagar por ello. Cuando aprendemos a respetar los ritmos del cuerpo, el rendimiento y el bienestar pueden coexistir. Reflexión final El verdadero progreso no consiste en trabajar más horas, sino en vivir de una forma que permita al cuerpo seguir funcionando con equilibrio y vitalidad. Dr. Acevedo.

El estrés forma parte natural de la vida. Sin embargo, el problema no es el estrés puntual, sino la activación crónica del sistema de alerta que caracteriza a la vida moderna. Cuando el cerebro percibe una amenaza, el organismo activa el sistema nervioso simpático y libera hormonas como adrenalina y cortisol. Este mecanismo es útil para responder a situaciones de peligro, pero cuando se mantiene durante semanas o meses puede afectar profundamente a la salud. Estudios publicados en The Lancet Psychiatry y Psychoneuroendocrinology han demostrado que el estrés crónico altera el sistema inmunitario, aumenta la inflamación sistémica y favorece trastornos metabólicos. Además, el exceso de cortisol puede afectar a la memoria, el estado de ánimo y la calidad del sueño. Desde la medicina integrativa, la regulación del sistema nervioso se considera un pilar fundamental de la salud. Claves prácticas Practicar respiración consciente o meditación. Realizar actividad física regular. Establecer límites en el uso de tecnología. Priorizar momentos de descanso real. El cuerpo humano está diseñado para alternar momentos de actividad y recuperación. Cuando ese equilibrio desaparece, el organismo empieza a enviar señales. Reflexión final Quizá la verdadera revolución en salud no sea hacer más cosas, sino aprender a detenernos a tiempo. Dr. Acevedo.

El Día Mundial del Parkinson, celebrado cada 11 de abril, busca aumentar la conciencia sobre una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo. Tradicionalmente se ha considerado un trastorno exclusivamente neurológico, pero investigaciones recientes están ampliando la comprensión de sus mecanismos. El Parkinson se caracteriza por la degeneración de neuronas dopaminérgicas en el cerebro, lo que provoca síntomas motores como temblores, rigidez o lentitud de movimientos. Sin embargo, estudios recientes sugieren que el proceso puede comenzar años antes con alteraciones digestivas y cambios en la microbiota intestinal. Investigaciones publicadas en Gut y Neurology indican que la interacción entre intestino y cerebro podría desempeñar un papel relevante en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas. Esto ha abierto nuevas líneas de investigación en medicina integrativa, donde se exploran factores como la nutrición antiinflamatoria, el ejercicio físico y la regulación del estrés como elementos complementarios en el manejo de la enfermedad. Aunque estos enfoques no sustituyen los tratamientos neurológicos convencionales, pueden contribuir a mejorar la calidad de vida y el bienestar global de los pacientes. Claves prácticas Fomentar actividad física adaptada. Priorizar alimentación antiinflamatoria. Cuidar el sueño y la gestión del estrés. Mantener apoyo social y emocional. Comprender el Parkinson desde una perspectiva más amplia permite abrir nuevas vías de acompañamiento terapéutico. Reflexión final Cuando ampliamos la mirada sobre la enfermedad, también ampliamos las posibilidades de cuidado y de esperanza. Dr. Acevedo.

El envejecimiento cerebral es un proceso natural, pero no necesariamente significa pérdida de capacidad cognitiva. La ciencia moderna está demostrando que muchos factores relacionados con el estilo de vida pueden influir en la velocidad a la que el cerebro envejece. Uno de los descubrimientos más importantes en neurología preventiva es el papel de la neuroinflamación. Investigaciones publicadas en Nature Neuroscience muestran que procesos inflamatorios sostenidos en el cerebro se asocian con deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas. Factores como el sedentarismo, la mala alimentación o el estrés prolongado pueden acelerar este proceso. En cambio, hábitos como la actividad física regular, el aprendizaje continuo y una nutrición adecuada parecen tener un efecto protector sobre las neuronas. La dieta mediterránea y los patrones alimentarios ricos en antioxidantes y ácidos grasos omega-3 han demostrado reducir el riesgo de deterioro cognitivo en diversos estudios longitudinales. Desde una perspectiva integrativa, proteger el cerebro implica cuidar todo el organismo: metabolismo, microbiota intestinal, calidad del sueño y bienestar emocional. Claves prácticas Mantener actividad física regular. Estimular el cerebro con aprendizaje continuo. Dormir bien para favorecer la regeneración neuronal. Cuidar la microbiota intestinal. El cerebro no es un órgano aislado. Está profundamente conectado con el resto del cuerpo y con la forma en que vivimos. Reflexión final Cada decisión diaria —desde lo que comemos hasta cómo gestionamos el estrés— puede convertirse en una inversión en la salud futura de nuestro cerebro. Dr. Acevedo.



